MUNDOS PARALELOS
Si tu pasión te lleva a plantearte adquirir una deportiva de peso medio, Honda te brinda la oportunidad de hacerlo en dos estilos diferentes sobre la misma base mecánica.
La apuesta radical es la pura sangre
CBR 600 RR, nacida para ser la mejor en la pista al heredar toda la experiencia de HRC en Moto GP. Si no quieres tantos argumentos derivados de la competición, la equilibrada, pero también apasionante Hornet, conseguirá divertirte tanto en conducción a dúo como en circuito.
Por:
David Remón
Fotos:
César Rojo
Con la colaboración del Circuito de La Selva (Girona)
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| A pesar del diferente aspecto, la Hornet hereda el motor directamente de la CBR 600 RR |
Hubo un tiempo en que ser apasionado del motociclismo era aceptar sacrificios que hoy en día no estaríamos dispuestos a tolerar. Aquellas motos que perdían aceite no se podían adquirir si no se poseían conocimientos mecánicos para evitar quedarnos tirados. Hasta que llegaron los japoneses y todo cambió, floreciendo fiabilidad y prestaciones. Desde sus inicios, la industria

nipona se apuntó a la carrera deportiva del motociclismo, cuna del aprendizaje de sus departamentos de I+D, para conseguir que la esencia de sus mejores motos de carreras la heredasen las de calle. Honda, en este sentido, es el fabricante japonés que más ha apostado por la competición como base de sus estudios en la evolución de sus modelos. No es de extrañar entonces que tanto la
CBR 600 RR como la Hornet sean dos modelos sumamente fáciles de conducir y de pilotar. Igual mérito tiene que una superdeportiva como la CBR diseñada para ganar carreras se mueva suavemente a ritmo de atasco en la urbe, como que una naked como la Hornet –que tras algunos años recupera su mítico nombre original- rinda como lo hace dentro del trazado de un circuito.
Estilos diferentes
Honda ha decidido que el motor de la deportiva extrema
CBR 600 RR lo hereden también dos modelos más del catálogo, la
Hornet y la CBF600. Quizás es lo más sorprendente, subirte a tres motos que tienen la misma base mecánica pero que en comportamiento y rendimiento se parecen como un huevo a una castaña… No hace falta ser muy observador para ver que la CBR y la Hornet apuestan por dos estilos muy diferentes. De entrada lo hacen por unas ergonomías muy distintas.

La CBR lo sacrifica todo por el rendimiento, con manillares bajos y estrechos y un asiento elevado para conseguir máximo aplomo sobre el tren delantero. Los estribos también están en posición más alta, el asiento es escueto en mullido, como en las motos de carreras, y la ergonomía ha sido estudiada para que en posición aerodinámica formes parte de la carrocería. Así pues, nada que ver con la
Hornet, una moto que innova y agrada por su diseño sin seguir patrones de competición como la CBR. Además de la llamativa estética, sorprende por su funcional ergonomía y el confort que brinda a ambos ocupantes. La posición en la Hornet no es radical y el depósito describe una forma acuñada que resulta muy cómoda, además de brindar mejor autonomía por albergar un litro más.
Dos mundos, la misma pasión
Quien se incline por alguna de estas Honda va a encontrar dos comunes denominadores. De entrada, las mecánicas son de alto rendimiento y envidiable suavidad, con 102 CV para la
Hornet y casi los 120 para la CBR. Estructuralmente son idénticas y sólo las separa la diferente gestión electrónica, ajustes en la caja de cambios, en la compresión y alimentación, puesto que a diferencia de la
CBR 600 RR, que dispone de un sistema de inyección de doble inyector, la
Hornet se contenta con un único inyector por cilindro. Como consecuencia, los contrastes no sólo se encuentran en el rendimiento, sino también en la entrega de la potencia. La CBR es más explosiva y hay que buscar un régimen elevado para sentir todo su potencial, aunque su liviana tara consigue que con poco esfuerzo y a bajas vueltas se mueva con mucha soltura; mejor de lo esperado.
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| En circuito, en los pasos de curvas rápidos o en las frenadas más exageradas, la CBR se desmarca claramente de la Hornet |
Eso sí, a partir de las ocho hasta las “quince mil revoluciones”, las sensaciones son únicas… El motor empuja como un demonio y entiendes el por qué de su apellido RR y de su herencia de competición. La
Hornet suena igual de bien que la CBR, brama de potencia, anunciando que ella también muestra un carácter poderoso. Su estilo es diferente, porque allí donde la CBR empieza a empujar, la
Hornet ya viene desde las cinco mil revoluciones empujando con mucho genio, pero sin un cambio tan perceptible de carácter como en la CBR…
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| A simple vista se observa ya la diferente concepción de ambos modelos |
El otro punto importante se encuentra en la aportación tecnológica, ambas de alto nivel, pero ajustada a las necesidades de cada estilo. Así, en la parte ciclo nos encontramos con

soluciones de última hornada, como son sus bastidores en aluminio, de tipo espina en la naked y de doble viga en la CBR, modelo que destaca también por la adopción de un ingenioso y efectivo amortiguador de dirección electrónico HESD, un dispositivo que aporta un extra en seguridad, especialmente al acelerar sobre terreno rizado. Ligereza y facilidad de manejo con altas dosis de estabilidad es lo que brinda la
Hornet, aunque su hermana RR consigue además mayor nivel de aplomo, precisión de trazada y estabilidad. Ambas se pusieron a prueba en circuito y sólo en los pasos de curvas más rápidos o en las frenadas más exageradas con alto grado de inclinación, la CBR se desmarca claramente de la Hornet: no hay que olvidar que estas situaciones sólo se encuentran rodando en pista. Por su parte, la
Hornet, en busca de la conducción puramente deportiva, tiene más limitaciones. Las suspensiones con menor posibilidad de reglajes y con tarados más confortables manifiestan movimientos predecibles sobre el manillar y tren trasero, los justos para divertirse también sobre ella y sorprender a más de una pura deportiva en las jornadas de tandas de los circuitos.
Lo más divertido de ellas
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| A pesar de que su comportamiento es menos deportivo, sobre la Hornet también nos divertiremos en circuito |
Lo mejor de estas dos deportivas se encuentra precisamente en conducirlas donde sea y como sea. Pocas motos consiguen ese nivel de satisfacción gracias a su fácil manejo y suavidad, aunque a la
Hornet es más fácil encontrarle situaciones para disfrutarla puesto que su abanico de posibilidades es más amplio por ser más polifacética. De todas maneras, en una carretera revirada y lenta, la Hornet es más divertida, dado que su respuesta motor es más inmediata. Las suspensiones también son más confortables, al igual que su posición de conducción, además de que el sistema CBS-ABS opcional -totalmente recomendable-, consigue que las curvas con sorpresa, como es tierra o humedades, no sean más que una situación más. Y si pensáis que este sistema por circuito puede dar problemas de sensaciones, nada más lejos de la realidad, porque al ritmo que se puede rodar con la Hornet en

pista, el ABS no hace ningún tipo de aparición accidental. Además hay que valorar que el CBS instalado en la
Hornet libera la leva delantera del freno trasero, por lo que el tacto de la maneta y comportamiento es como el de una frenada convencional, actuando sólo el CBS cuando se frena de atrás. La CBR es una moto de carreras matriculada y, como tal, exige altos conocimientos cuando se pretende rodar a límite con ella. La actual campeona del mundo de Supersport por 7º año consecutivo aporta lo mejor de ella cuando más se le exige. Si se rueda con ella por carretera con los ajustes de suspensión originales, va perfecta, pero seguiremos teniendo que trabajar con marchas más cortas para igualar en aceleración a la Hornet, teniendo en cuenta siempre que sobre la leva de freno hay que ser sumamente suave y preciso en tacto. Para el 2009 llega la nueva
CBR 600 RR con ABS Combinado, un ABS-CBS de gestión electrónica especialmente diseñado para la saga CBR. Yo ya lo probé en una de las primeras pre-series y su funcionamiento es increíble, llegando al mismo nivel de confianza y despreocupación que en esta Hornet con CBS-ABS. Pero eso ya es otra historia y se merece una prueba aparte…
La pregunta del millón es ¿con cuál me quedo?
Si eres soltero/a, o a tu pareja no le gusta ir de paquete, si para el día a día no necesitas emplear la motocicleta o ya tienes un scooter para circular por la ciudad y eres de los que suele salir durante las matinales de cada fin de semana, participar en tandas en circuito, y buscar el máximo número de sensaciones sobre una moto que hereda tecnología de MotoGP con la que ha conseguido nada menos que 7 títulos mundiales consecutivos de SSP, no te lo pienses más, la
CBR 600 RR es tu moto.
Ahora bien, si el diseño está entre tus prioridades, no te niegas a disfrutar del placer de ir en moto a diario, tanto en ciudad como por todo tipo de carreteras, solo o acompañado, con una moto que te lo ponga fácil y que te proporcione un buen número de sensaciones con sólo buscarle las cosquillas, la
Hornet es sin duda el modelo que más se adapta a tu estilo de vida.
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