EL COMÚN DENOMINADOR
Aunque son dos modelos englobados en la categoría naked y que comparten la misma base de motor y bastidor, ambos son muy diferentes. Al igual que sus prestaciones, el espectacular diseño de la
Hornet , que recupera su nombre originario, no pasa desapercibido. Por su parte, la
CBF es toda discreción, mantiene sus credenciales de moto polivalente y confortable abierta a cualquier uso. Ambos modelos cumplen con nota alta su utilidad: la
Hornet entrega un plus de deportividad que muchos demandan para divertirse y la
CBF600 hace lo propio con la enorme versatilidad de la que hace gala.
Por:
David Remón
Fotos:
César Rojo
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| Con ambos modelos podremos disfrutar de nuestras salidas y del día a día. |
Las motos son el reflejo de cada motorista. Cada uno busca identificarse con el producto que más se ajusta a su estilo de vida y como siempre surge el conflicto entre pasión y razón. Enfrentando a estas dos naked, vemos que compartiendo similares avances en el apartado técnico, los perfiles de sus clientes son diferentes. Mientras en una se valora una estética atrevida junto a un carácter deportivo, en la otra convence su discreción y funcionabilidad. Ahora la
Hornet y la
CBF comparten mucho más que antes, a pesar de que se diferencien más por el nombre, ya que tras algunos años, Honda ha vuelto a hacerse con la propiedad de la mítica denominación
Hornet .

Las dos son modelos de gran éxito para Honda y sorprende que teniendo clientes tan diferentes, estén plenamente satisfechos con partes comunes tan importantes como son chasis y motor. La herencia de la mecánica de la CBR 600 RR les ha sentado genial a ambos estilos, con unos bravos 102 CV para la
Hornet y unos suaves 77,5 CV para la
CBF. La alimentación por inyección electrónica es común en las dos, lo mismo que las tres primeras relaciones de la caja de cambios, pero se diferencian en la compresión del motor y detalles como la diferente medida de los inyectores. Comparten chasis, medidas de barras y recorrido de la horquilla, aunque de diferente calibrado, incluyendo los frenos opcionales CBS-ABS con los que he probado las dos Honda. En definitiva, dos almas gemelas de diferente estilo que, en el caso de la
CBF, sube muchos enteros gracias a las aportaciones técnicas recibidas de la CB y CBR.
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| Con las dos motos se pueden realizar sin problemas excursiones casi al mismo ritmo. |
Por el mismo camino
Algo me ha quedado claro desde el inicio de esta comparativa. Con ambas motos se puede ir con la misma calidad de vida en el día a día, sin encontrar grandes diferencias de utilidad. Creo que de ahí viene el éxito de siempre de la
Hornet , conseguir ese equilibrio funcional teniendo en cuenta que estamos sobre una motocicleta de carácter deportivo. La
CBF, obviando cualquier tipo de temperamento como indica su suave sonido por parte del escape, muestra una modularidad sorprendente. Es la perfecta compañera que abre el mundo de la moto a un gran público, incluso a los iniciados de poca experiencia. La nobleza en la aceleración, así como la posibilidad de calibrar el asiento hasta en tres posiciones diferentes, consigue que los menos expertos se sientan muy seguros tanto en las maniobras como en la conducción urbana entre los autos. Si además optamos por el aconsejado sistema CBS-ABS, entonces estaremos ante una de las motos de media cilindrada más seguras y equilibradas del mercado. En este sentido, la
CBF se beneficia de equipar también el mismo sistema de frenos que la deportiva
Hornet . Por ciudad se muestran encantadoras, puesto que sobre ellas los pies llegan bien al suelo, sobre todo en la
CBF, en la que podemos acomodar bien los brazos sobre unos manillares bastante altos. En la
Hornet se aprecia que el reparto de pesos carga un poco más el tren delantero, por lo que su manillar es un poco más corto y estrecho. Si os tenéis que mover con pasajero, en ninguna habrá queja porque se ha pensado en su comodidad, aunque en la
CBF los agarraderos son más grandes y los estribos están recubiertos de goma, lo que ofrece un mayor confort de marcha.
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| La estética de ambos modelos es totalmente diferente. La CBF apuesta por el estilo clásico, mientras que la Hornet es más agresiva. |
Por otras vías
En los momentos de ocio es donde se separan más sus caminos. El estilo de entretenimiento no es el mismo, aunque con ambas motos se pueden realizar sin problemas excursiones casi al mismo ritmo.

Pero decantarse por una o por otra irá en función de si eres de los que te gusta viajar con maletas o prefieres pasarlo bien en una rodada con tus amigos en el circuito más cercano. La
CBF de esta generación consigue una mejor puesta a punto y aumenta la diversión y seguridad en carretera. Y ya no sólo por el excelente sistema de frenos CBS-ABS, que logra funcionar sin afectar para nada tu estilo de conducción, sino porque además su estabilidad y manejabilidad han mejorado a ritmo elevado sin mermar para nada su maniobrabilidad. Los que rueden con pasajero por carretera lo apreciarán, lo mismo que si cargan la moto con top case o maletas cuando emprendan viajes estivales…
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| A pesar del carácter más deportivo de la Hornet , no dejaremos atrás a la CBF con facilidad |
He de decir que me sorprendió gratamente su comportamiento en carreteras reviradas con un neumático rutero como es el Michelin Pilot Road, donde buscando el talante sport, me sorprendía ante una
Hornet que no se alejaba con tanta brillantez como en otras generaciones de
CBF. La verdad es que se trata de un modelo sorprendente, amable, fácil de conducir y con un nivel de prestaciones muy acertado, aunque sea acompañado de una estética de corte clásico. La
Hornet prefiere que le instales sólo una bolsa en el depósito, porque ir sobre ella, es animarte a rodar a buen ritmo sobre cualquier carretera, aunque esté en mal estado. Esta es la grandeza de este modelo con la que sobre cualquier pavimento te lo pasas bien, es cómoda y absorbe bien las irregularidades. Sientes su conducción de una forma viva aunque equipes el sistema de frenado combinado. Su tacto de levas es muy bueno sin ser excesivamente sensible, por lo que las frenadas fuertes son un auténtico gustazo.
El bastidor es equilibradísimo y no necesita más en carretera para pasártelo bien con toda seguridad. Sus gomas, también Michelin, pero en versión Power de superior agarre por el mejor compuesto, consiguen que en circuito no se amilane por motos de más prestaciones. Su facilidad en la conducción se traspasa a la de pilotaje, siendo fácil de cambiar de trayectoria incluso a máxima velocidad. El motor aquí se siente mucho más excitante que el de la
CBF y la superior medida de goma por parte de la rueda trasera consigue transmitir mucha confianza en aceleración máxima saliendo de curvas rápidas. Prestaciones deportivas para un modelo cuya estética rompe moldes. Una motocicleta con la capacidad de divertir sin dejar de ser el centro de muchas miradas.
De todo un poco
Con los mismos ingredientes conseguimos platos diferentes, pero muy sabrosos. Está claro que los gustos son diferentes, pero

también hay que dejar claro que los propietarios que los disfruten harán un uso diferente de las dos monturas. Pueden parecer motos muy parecidas por sus puntos en común, pero mientras que la
Hornet es una deportiva naked muy polivalente, la
CBF es una utilitaria de comportamiento dinámico excelente gracias a su herencia tecnológica derivada del mundo de las motos Sport y Supersport.
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